Tu cerebro quiere bailar y saltar

El baile es una manifestación cultural inherente a la especie humana, en todas las culturas y en todos los tiempos el baile ha estado presente. En el baile, una actividad exclusiva de los seres humanos, el individuo realiza movimientos al ritmo de la música bien en forma individual o en grupo. Así, el baile permite establecer lazos de cohesión social, alineación, imitación, comunicación. El grupo se unifica y se conecta emocionalmente durante el baile.

Seguro que puedes recordar a tu hija o tu hijo, o una sobrinita o tu nieta o el peque de unos amigos que desde bien pequeñito  empezaba a moverse al ritmo de la música, incluso antes de hablar o caminar. La capacidad para bailar aparece en forma natural y temprana,  y yo creo que es porque en realidad  es una forma de juego que sincroniza nuestros  sistemas cerebrales y es que existe una conexión entre percepción sonora y control motor.  El ejercicio aumenta la concentración en el cerebro de las substancias químicas que fomentan el crecimiento de las células nerviosas. Cuando practicamos un baile o una forma de Tai Chi que nos exige recordar pasos y secuencias, estimulamos el poder mental ya que mejoramos nuestra memoria.

Tu cerebro quiere bailar  y saltar porque hacéndolo activas áreas sensoriales, motoras y de integración. En el baile o formas de Tai Chi interviene la memoria a corto y a largo plazo, necesarias para recordar la secuencia de movimientos; se requiere también de percepción visual y percepción auditiva, coordinación motriz, equilibrio, comunicación y empatía para predecir los movimientos del otro, los movimientos de la pareja o del grupo.

Por qué deberías estar dando saltos y moviéndote al ritmo de la música mientras lees este post:

  • Porque  estimulas  áreas como el hipocampo, el área del cerebro que regula memoria, el estado de ánimo, y las zonas relacionadas con la coordinación del cuerpo.
  • Porque se refuerzan patrones mentales de movimiento y coordinación con cada uno de los movimientos aprendidos.
  • Porque liberas endorfinas y dompamina y otros neurotransmisores relacionados con el afecto y el amor
  • Porque la música es procesada en zonas cercanas a las zonas de procesamiento de emociones y memoria; de allí que música y danza pueden hacernos evocar momentos particulares.
  • Porque oxigenas tu cerebro y favoreces la concentración, la atención, la memoria, trabajar y pensar más rápido, y a formar nuevas interconexiones neurales. E incluso se generan nuevas rutas de pensamiento, no es apasionante??

En resumen saltar, bailar y sentir el fluir de la música son actividades  neurales en las cuales integramos  lo emotivo, lo sensorial, lo motor, lo racional…. Y tú ? Saltas o bailas?

 

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